Archivos Mensuales: agosto 2016

Manos Negras Quimay 2012: Donde esta el malbec? Acaestá!

Ufff. Pasaron muchas cosas desde mi último post. Empecé una especialidad nueva, me enamoré, me mudé, quedé embarazada, tuve un bebé. Los dos últimos hitos hicieron que (forzosamente) me tuviera que distanciar un poco del vino, pero ahora que Vito cumplió 6 meses y empezó la alimentación complementaria, estoy lista para volver.

Este vino fue regalo de alguien que no nos acordamos bien quién era pero que le agradecemos con todo nuestro ser.

Situación: estás en el medio de una semana terrible que viene de otras semanas terribles, porque el bebé no duerme hace como un mes. Arrastrás cansancio desde que te despertás, el día a día es agotador, la jornada laboral te agobia  y lo único que le pedís a la noche es que esta vez si el bebé sí se duerma.

Y, como la magia existe, el bebé se duerme. Se duerme y deja que vos te puedas relajar un poco y que tu novio cocine con tiempo, calma y con su maravillosa exactitud. Y abrís la cava y pensas qué tomar en este momento que si bien te agarra en pijamas y ropa de entrecasa, es exclusivo porque hace mucho que no pasa. Como una cita romántica, pero un jueves, en buzo y en la cocina.

Y elegís un Manos, por varios motivos. Porque ya conocés al pinot de Manos Red Soil, que es un caballito de batalla (y que las ganas todas!). Porque estás haciendo carne y querés tomarte un Malbec. Porque tenés la necesidad de probar algo distnto y  viajar, transportarte en esa cinta de olores y sabores que solo el vino puede lograr.

14037828_10154030957359132_1874854683_o (1)

Entonces: Manos Negras Quimay 2012

Primera Nariz: confunde!  Es muy frutado, tiene cassis, ciruela bien madura. Es cálida, no fría/mentolada como otros malbecs.

Segunda Nariz: Espléndida. Generosa y amplia. Más fruta y acá la cosa se pone interesante: regaliz, vainilla, castaña quemada, hinojo (por ahi estoy flasheando cualquiera por no dormir), azucar negro.

En boca es una fuckin´maravilla del diseño. Vieron que los malbec tienen esa cosa de, apenas probarlos, invadirte toda la boca para recordarte que son un malbec? Bueno, éste no. Este empieza como una caricia a la lengua, desde la punta hasta la base, suave, aterciopelado, sedoso…..y después de unos segundos recién empieza a hacerse presente la astringencia y la personalidad del malbec, constituyendo un final laaaargo, que te maravilla al mismo tiempo que te preguntás  como el enólogo (Colo Sejanovich) fue capaz de lograr semejante efecto.

Personalidad: alguien de modos suaves y tranquilo, pero que transmite un mensaje claro, contundente e inequívoco. Como el escritor Mircea Cartarescu. Si no lo conocen se los recomiendo, tanto o más que este vino

mircea

 

 

 

 

Etiquetado
A %d blogueros les gusta esto: